¿Dónde ocurre la imaginación en nuestro cerebro?

Once áreas del cerebro muestran niveles de actividad diferenciales en un estudio de Dartmouth que utiliza resonancia magnética funcional para medir cómo los humanos manipulan las imágenes mentales. (Crédito: Alex Schlegel)

Once áreas del cerebro muestran niveles de actividad diferenciales en un estudio de Dartmouth que utiliza resonancia magnética funcional para medir cómo los humanos manipulan las imágenes mentales. (Crédito: Alex Schlegel)

Los filósofos y los científicos se han preguntado durante mucho tiempo de dónde proviene la imaginación humana. En otras palabras, ¿qué hace que los humanos sean capaces de crear arte, inventar herramientas, pensar científicamente y realizar otros comportamientos increíblemente diversos?

La respuesta, concluyen los investigadores de Dartmouth en un nuevo estudio, radica en una red neuronal extendida, el 'espacio de trabajo mental' del cerebro, que manipula conscientemente imágenes, símbolos, ideas y teorías y brinda a los humanos el enfoque mental similar al láser necesario para resolver problemas complejos y proponer nuevas ideas.

Sus hallazgos, titulados 'Estructura de red y dinámica del espacio de trabajo mental', aparecen la semana del 16 de septiembre en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias.

'Nuestros hallazgos nos acercan a comprender cómo la organización de nuestros cerebros nos diferencia de otras especies y proporciona un patio de recreo interno tan rico para que pensemos libre y creativamente', dice el autor principal Alex Schlegel, estudiante de posgrado en el Departamento de Psicología y Ciencias del Cerebro. 'Comprender estas diferencias nos dará una idea de dónde proviene la creatividad humana y posiblemente nos permitirá recrear esos mismos procesos creativos en máquinas'.

Los estudiosos teorizan que la imaginación humana requiere una red neuronal generalizada en el cerebro, pero la evidencia de tal 'espacio de trabajo mental' ha sido difícil de producir con técnicas que estudian principalmente la actividad cerebral de forma aislada. Los investigadores de Dartmouth abordaron el problema preguntando: ¿Cómo nos permite el cerebro manipular las imágenes mentales? Por ejemplo, imaginar un abejorro con la cabeza de un toro, una tarea aparentemente sin esfuerzo pero que requiere que el cerebro construya una imagen totalmente nueva y la haga aparecer en el ojo de nuestra mente.

En el estudio, se pidió a 15 participantes que imaginaran formas visuales abstractas específicas y luego que las combinaran mentalmente en nuevas figuras más complejas o que las desmantelaran mentalmente en sus partes separadas. Los investigadores midieron la actividad cerebral de los participantes con una resonancia magnética funcional y encontraron que una red cortical y subcortical en una gran parte del cerebro era responsable de sus manipulaciones de imágenes. La red se parece mucho al 'espacio de trabajo mental' que los académicos han teorizado que podría ser responsable de gran parte de la experiencia consciente humana y de las capacidades cognitivas flexibles que los humanos han desarrollado.



Vía ScienceDaily